Zemos98: un proyecto ejemplar

¿Qué es Zemos98?

Zemos98 es una empresa, un colectivo, un equipo de trabajo e investigación que se dedica a la Gestión Creativo Cultural. Nació alrededor de un proyecto concreto, el Festival Zemos98, que a lo largo de los años se ha vuelto el corazón de sus múltiples y variadas actividades. Su ámbito de intervención y su oferta de servicios se centra en cuatro áreas – la programación cultural, la comunicación, la educación y el audiovisual en la sociedad contemporánea – enfocándolas desde la perspectiva de la sociedad 2.0 con sus características de experimentación, apertura, participación, puesta en común, horizontalidad, flexibilidad y manteniendo vivo el espíritu critico y socialmente comprometido que forma parte de su identidad desde el principio. Estos principios rigen también sus dinámicas de trabajo y las estrategias de producción, distribución y difusión de sus contenidos: hay un núcleo de personas que trabajan constantemente en Zemos98, si bien participan también en otras iniciativas, y hay muchas personas que se asocian temporalmente a Zemos98 para llevar a cabo iniciativas formando parte de los satélites de gravitan alrededor del planeta Zemos98.

Sus proyectos y servicios se pueden dividir como sigue, teniendo siempre en consideración que los limites entre las áreas son borrosos y que estas se retroalimentan constantemente.

  • Festival Internacional ZEMOS98: su proyecto estrella es un encuentro anual sobre educación expandida, comunicación en beta y audiovisual integrado que se celebra en Sevilla.
  • Programación cultural: conciben y gestionan eventos, programas de vídeo, exposiciones, conciertos, ciclos de conferencias, talleres, etc.
  • Educación: participan y colaboran en conferencias, talleres, másters y cursos de e-learning.
  • Audiovisual: desarrollan proyectos audiovisuales 2.0 de carácter divulgativo o artístico.
  • Comunicación: diseñan y coordinan procesos de comunicación integral para eventos culturales y forman parte del equipo de trabajo de We Web, programa de formación en identidad digital y web social, junto con radarq.net. También realizan de vez en cuando live twittering para terceros.

El formato de sus contenidos, y su consecuente estrategia de difusión, es muy variado y completo: encuentros presenciales, videos, podcast y programas de radio, exposiciones, conciertos, textos en blogs y publicaciones,….

Los colaboradores de Zemos98

Por su forma de trabajar y su filosofía, las colaboraciones de Zemos98 con personas, colectivos, instituciones son muchas, frecuentes y variadas en el sentido que los perfiles de los colaboradores son muy distintos en terminos de ámbito de trabajo, edad, proveniencia,…. Pero todos están comprometidos socialmente y conectados de alguna forma con la cultura libre. Navegando en su sitio web he detectado alguna de ellas:

  • Hexstatic, padres de la remezcla audiovisual en directo y el scratch audiovisual.
  • Stephanne M.Grueso, director de “Copiad Malditos”, un documental Creative Commons, coproducido entre Elegant Mob Films y TVE en donde se pone en cuestión los límites de la propiedad intelectual, derechos de autor y el futuro de la cultura.
  • José Luis de Vicente, investigador e impulsor de proyectos sobre cultura, tecnología, nuevos medios e innovación de largo recorrido
  • YProducciones, Platoniq y MediaLab Prado
  • Juan Freire
  • Jesús Martín-Barbero, semiólogo, antropólogo y filósofo, experto en comunicaciones y medios
  • Brian Lamb, profesor universitario canadiense creador del Edupunk
  • Ronaldo Lemos da Silva Júnior, académico brasileño y experto en copyright/copyleft, tecnología y cultura
  • Antonio Lafuente, investigador del Centro de Ciencias Humanas y Sociales (CSIC) en el área de estudios de la ciencia.
  • Julián Boal, hijo y heredero cultural de Augusto Boal, creador del Teatro del Oprimido”
  • Javier de la Cueva, abogado

La estrategia de difusión de Zemos98 

Zemos98 utiliza de forma ejemplar las posibilidades de comunicación y difusión que brinda la Red, no solo porque se mueve con soltura entre redes sociales, blogs, radio digital,… sino porque, como ellos mismos declaran, utilizan Internet como un medio y no como un fin. Eso significa que en todas su actividades lo que prima es el contenido – de alta calidad, trabajado, interesante. Un aspecto que considero importante destacar ya que en esta sociedad de la abundancia, muchas iniciativas 2.0 carecen de fundamentos.

Además del festival que celebran cada año y de talleres, eventos, conferencias,…presenciales que organizan, Zemos98 utiliza con inteligencia las herramientas 2.0 para comunicar y difundir sus actividades, su pensamiento y su forma de ver el mundo.

Las redes sociales forman parte de su cotidianidad: están en twitter, tanto como Zemos98 como a través de las cuentas personales de los integrantes del equipo-nucleo, tienen una página Facebook y una cuenta en Flickr. En cuanto a servicios audiovisuales publican todo en youtube, dailymotion o en blip.tv. Sus podcasts se pueden sindicar en iTunes o en otros gestores de podcast. Aunque menos asiduamente, también están en myspace.com y en delicious.com.

Su web, muy completa y bien articulada, contiene y enlaza a muchísimos contenidos de alta calidad: blogs personales de los varios miembros de equipo y blogs de proyectos; sitios web de todas las ediciones del festival que a su vez contienen, por ejemplo, todos los videos completos de las conferencias, entrevistas, talleres que se han celebrado; publicaciones que entienden como una manera de expandir los procesos de investigación/acción/participación, videos, podcast de su programa Radioactivos que desde 2007 producen para Radiópolis, una radio de la ciudadanía surgida a partir de los presupuestos participativos, catálogos,….

Su reputación, tanto analógica como digital, es muy sólida como lo demuestran sus colaboraciones nacionales e internacionales con universidades, colectivos, instituciones,…de primera calidad cuales la European Cultural Foundation, Museo Reina Sofia, CCCB, MediaLab Prado, British Film Festival, entre otros. Además, Zemos98 ha recientemente hecho una profunda reflexión sobre su marca, los valores que vehicula y su posicionamiento, un hecho que denota el grado de madurez y auto-análisis que Zemos98 ha construido.

http://cultura-abierta.blogspot.com/2011/06/semana-16-la-importancia-de-ser-visible.html

Las posibilidades y las reglas de crowdfunding

El tema de la financiación es, a mi forma de ver, el más delicado y complicado para cualquier proyecto cultural: lo es para los proyectos “analógicos” y sigue siéndolo, no obstante las nuevas modalidades de financiación que la Red hace posibles, para los proyectos 2.0. Las lecturas y los casos prácticos vistos a lo largo del curso, y especialmente durante esta semana, lo demuestran y sinceramente creo que, a pesar de los esfuerzos, la sostenibilidad económica es el aspecto más critico de los proyectos culturales 2.0, sobre todo de los proyectos medios y pequeños y sobre todo en la cultura latina (Italia, Francia, España, Latino America,…) con respecto a la cultura anglosajona. Sin embargo, las cosas se están moviendo y el crowdfunding es una herramienta de financiación que está paulatinamente cogiendo peso en España como demuestran la creación de plataformas como Verkami, Goteo o Lánzanos y el éxito de proyectos como “El Cosmonauta”.

Las bases necesarias, aunque no necesariamente suficientes, para que el crowdfunding tenga éxito son:

una idea buena y sólida y la capacidad de explicarla de forma clara, concisa y atractiva – lo que se denomina “elevator’s pitch”, aunque yo considero que, si bien el concepto que está a la base de esta técnica es muy útil y universal, su practica tal y como se propone en los artículos se aplica a la cultura americana y poco a la cultura española donde necesitas tiempo y construir relaciones personales antes de proponer un proyecto ya que no es tan abrupta y directa.

transparencia radical con respecto al entero proyecto – producción, financiación, distribución, difusión.

la capacidad de crear una comunidad participativa, dinámica y entusiasta alrededor del proyecto.

Para garantizar a los crowdfunders estas condiciones y para que el proyecto tenga, por lo menos idealmente, continuidad y sostenibilidad en mi opinión es fundamental planteárselo en etapas y definir cuales son las necesidades de cada una de ellas. Esta actitud no es determinista y no limita mínimamente la apertura y la evolución de un proyecto enfocado bajo el prisma de la innovación abierta, pero obliga a los impulsores de la iniciativa a profundizar en todos los aspectos, investigar las reales posibilidades de éxito, enfrentarse con retos y problemas insospechados, dar coherencia a todo el proyecto. Ya se sabe que los planes son hechos para ser cambiados, pero es importante partir con un proyecto contundente y trabajado que podrá y deberá luego evolucionar hacia territorios inexplorados.

El ejemplo de “El Cosmonauta” me parece el ejemplo perfecto de un proyecto bien enfocado. Lees su “The Plan” y, aunque te puede parecer más o menos interesante a nivel artístico, el proyecto te inspira confianza y lo entiendes en su totalidad. Enseguida sabes que sus impulsores lo han trabajado en profundidad, han pensado en todos lo detalles y tienen claro cuales son sus necesidades y lo que pueden ofrecer. Aunque en este caso se tarta de un proyecto “finito” considero que la actitud y la forma de proceder tiene que ser similar para un proyecto “in progress”.

http://cultura-abierta.blogspot.com/2011/06/semana-15-financiacion-20.html

“La Larga Cola” y sus implicaciones

El modelo y sus características

“La Larga Cola” es uno de los modelos de negocio más importantes de la economía 2.0 y lo que rige las mayores empresas del sector cuales iTunes, Amazon o Netflix. El concepto base es que la curva de ventas de una empresa de productos culturales como música, libros o películas tiene una “cabeza” pequeña pero altamente rentable constituida por los “grandes éxitos” y una “cola” muy larga y progresivamente más fina que incluye aquellos productos menos comerciales que solo interesan a un reducido numero de consumidores. Hasta hace poco, las grandes empresas proponían a los consumidores, con grande despliegue de acciones de comunicación y marketing, los productos pertenecientes a la “cabeza” ya que para optimizar su reducida capacidad de almacenamiento y exposición y su limitado alcance geográfico preferían centrarse en los “grandes éxitos”, una apuesta segura de rentabilidad dejando a pequeñas empresas independientes los productos menos populares. Internet ha revolucionado este esquema anulando los problemas de almacenamiento y exposición y las barreras geográficas: en la Red es posible almacenar y exponer un numero casi infinito de productos a coste cero o casi (economía de la abundancia) y el mercado de consumidores abarca el mundo entero, es decir un mercado potencial enorme. Estas dos premisas hacen la fuerza del modelo de “La Larga Cola” que postula que aunque cada producto de la “cola” tenga muy pocos consumidores la suma de las ventas de cada producto y cada consumidor de la “cola” es igual o mayor a los ingresos generados por los “grandes exitos”.

Chris Anderson, que acuño el termino y teorizó sobre “La Gran Cola” destaca 3 características esenciales del modelo distributivo:

“Make everything available”: cuantos más productos estén disponibles en tu tienda online mejor. Esto permite ofrecer a nichos de mercado muy reducidos, pero que existen y están dislocados en todo el planeta, lo que buscan. La “cola” es la fuerza de la industria tanto desde un punto de vista económico como ideológico ya que permite una real pluralidad y riqueza cultural.

“Cut the price in half. Now lower it.”: si el precio es atractivo no solo los fans buscarán productos en la “cola” sino que otros consumidores, que a lo mejor han entrado en la tienda atraídos por un “gran éxito”, tendrán la curiosidad de navegar en la cola y posiblemente comprar productos que le atraen, pero que no conocen, gracias a su accesibilidad económica. Además la Red reduce drásticamente los costes de almacenamiento y distribución, incluso de marketing, y esto tiene que quedar reflejado en los precios para ganarse la fidelidad y la confianza de los consumidores.

“Help me find it”: una multitud de sistemas – filtros, buscadores, análisis de los comportamientos de compra previos, posibilidad de interactuar entre usuarios,… – pueden y deben ayudar al consumidor a encontrar lo que busca o lo que no busca pero es probable que le interese. Considerado el enorme numero de productos disponibles, la tienda tiene que garantizar al usuario una experiencia de navegación, búsqueda y compra agradable y eficaz para que este vuelva a comprar.

¿Sobrevivirá la cultura de los “grandes éxitos”?

En el ámbito cultural, Internet, y especialmente la Red 2.0, ha revolucionado, entre muchas cosas, la producción y distribución de productos culturales. Manteniéndome dentro del sector editorial como ejemplo, cualquier persona con inquietudes de escritor puede ahora, por ejemplo, aprender el arte de escribir a través de cursos online y blogs, compartir dudas y preguntas en redes sociales, foros, wikis y comunidades virtuales dedicadas al tema, editar su propio libro cuidando desde la portada hasta el font, colgarlo en la Red y promoverlo en el mercado global a través de sus herramientas a coste nulo o casi. Esta democratización es algo impensable hace 10 años y permite, por un lado, que genios literarios hasta ahora considerado menores y marginales salgan a la luz y puedan crecer gracias a las sinergias entre creadores y apasionados de todo el mundo y, por otro lado, que cualquiera tenga una real posibilidad de éxito. Creo que la cultura de los “grandes éxitos” seguirá existiendo, pero se regirá sobre principios distintos: si antes era la grande industria cultural y los grandes medios de comunicación los que seleccionaban y nos decían cuales eran los “grandes éxitos” y cuales no y nosotros los aceptábamos y nos conformábamos de forma más o menos pasiva, ahora seremos nosotros, los usuarios que, a través de las redes sociales, de los blogs, de recomendaciones, de difusión voluntaria definiremos cuales son los “grandes éxitos” premiando realmente el talento, el trabajo bien hecho y la originalidad.

http://cultura-abierta.blogspot.com/2011/05/semana-14-distribucion-en-la-red.html

CAMON y sus usuarios

Intro

CAMON es un espacio tecnológico y de creación físico y virtual impulsado y patrocinado por la Caja Mediterráneo. Sus áreas de interés se sitúan alrededor de cinco ejes principales: el arte multimedia, la música, el cine, la fotografía y la solidaridad/medio ambiente enfocándolas desde la sociedad del conocimiento e incluyendo sus principios de participación, experimentación, colaboración, puesta en común, apertura.

Respetando sus objetivos e intereses CAMON propone actividades – eventos, talleres, encuentros; cede espacios a organizaciones más o menos formales cuales asociaciones, colectivos, empresas, particulares para que propongan sus actividades; proporciona equipo técnico – ordenadores, cámaras, softwares específicos,… – para todos los que lo requieran; es centro de formación Apple.

Además CAMON es un espacio virtual con una red social muy activa, un archivo de contenidos de libre acceso, un blog, una agenda de actividades.

El público de CAMON

Hablando de CAMON no podemos limitarnos a un público sino que tenemos que considerar sus varios públicos. Como toda buena iniciativa 2.0 CAMON es un proyecto es plural y flexible donde personas y entidades distintas dialogan, participan, comparten según modalidades distintas, con grados de implicación diferentes que varían a lo largo del tiempo.

Entre sus públicos encontramos:

Los participantes a los eventos presenciales.

Las organizaciones más o menos formales cuales asociaciones, colectivos, empresas, particulares que proponen en CAMON sus actividades.

Creadores de todo tipo que utilizan el equipo técnico que CAMON proporciona para llevar a cabo sus creaciones.

Los usuarios de la comunidad.

Las organizaciones con las que colabora como Zemos98, Platoniq, MediaLab Prado, Hangar,….

Blogueros, periodistas, creadores, investigadores,… que encuentran inspiración, datos, ideas, buenas practicas, sugerencias en los contenidos del archivo de CAMON y en sus actividades en streaming.

Como podemos ver sus públicos son variados pero todos comparten inquietudes sobre la cibercultura.

Los métodos de CAMON y el BeLearning

El BeLearning es un concepto propio de la sociedad del conocimiento y enfoca el aprendizaje como un proceso activo y constante donde el usuario/prosumidor está al centro de la experiencia y se construye su camino de conocimiento interactuando con contenidos y personas.

La misión de CAMON es justamente impulsar el BeLearning facilitando un espacio físico y virtual y herramientas teóricas y practicas que favorecen el encuentro, la experimentación y la puesta en común.

CAMON comunica con sus públicos a través de la pagina web, el blog, las redes sociales, el correo electrónico; participando y colaborando en actividades propuestas por organizaciones similares; hablando y explicando sus objetivos a las personas que visitan sus espacios; retransmitiendo en streaming sus actividades. Su forma de comunicar es multimedia – textos, imágenes, videos,… -, inmediata y dinámica.

El modelo de relación de CAMON con sus usuarios y el papel que tienen los prosumidores

Utilizando el modelo propuesto por Juan Freire en su post “Estrategias institucionales para los nuevos procesos culturales” podemos definir CAMON, a nivel de modelo organizativo, como una institución formal ya que ha sido creada por Caja Mediterráneo como parte de su obra social y cuenta entonces con una sovraestructura que define los espacios, los presupuestos, las líneas temáticas y los empleados. Al mismo tiempo, dada su personalidad, es un organismo abierto que cobra sentido y se alimenta de la alta interacción con los usuarios. Si consideramos sus funciones y objetivos podemos definir CAMON como una institución de producción tecnológico-cultural ya que las actividades que propone son normalmente participativas – talleres, encuentro – y que proporciona a los usuarios las herramientas técnicas y los contenidos necesarios para experimentar y crear.

Si nos centramos en CAMON Madrid y lo comparamos con MediaLab Prado, las dos instituciones que tuvimos la oportunidad de visitar durante el encuentro presencial IAC11, podemos encontrar similitudes y diferencias. Ambas emanan de una institución altamente burocratizada como pueden ser Caja Mediterráneo y el Ayuntamiento de Madrid y, aunque sus misiones las hagan similares a colectivos y organizaciones poco formales cuales Platoniq o Zemos98, no comparten con ellos origen y algunos de los procesos/retos – búsqueda de espacios, de fondos, de una organización interna, de cómo establecer los flujos comunicativos,… – a los que estos tienen que enfrentarse. Si MediaLab Prado, como afirma Juan Freire “se centra en la creación de redes y comunidades con participantes altamente cualificados que generan procesos de producción altamente sofisticados con un fuerte componente de reflexión y análisis crítico que tiene un impacto muy relevante pero muy centrado en colectivos poco numerosos, aunque enormemente influyentes y activos”, CAMON, probablemente debido también al hecho de que es nuevo en Madrid, es un espacio que, si bien tiene claras sus áreas temáticas, no ha desarrollado procesos de investigación tan sofisticados, propone actividades accesibles a un publico más vasto y facilita recursos técnicos para todos los que lo requieran, también con finalidades relativamente triviales.

Es evidente que en ambos casos el papel de prosumidor es fundamental y es lo que da sentido a la institución misma.

http://cultura-abierta.blogspot.com/2011/05/semana-13-hacia-un-nuevo-modelo-de.html

Abriendo Manifesta

Intro

El concepto, la misión y los objetivos de la bienal de arte contemporáneo Manifesta son interesantes e innovadores y representan una oportunidad significativa para el desarrollo local de las comunidades en las cuales se realiza el evento. Desafortunadamente, su estructura bastante jerárquica y cerrada limita el desarrollo integral del potencial que Manifesta tiene.

Mi aportación, si Ud. querrá contar conmigo, es ayudaros a abrir vuestro modelo organizativo, hacerlo más flexible, horizontal, colaborativo y participativo y así mejorar los flujos de trabajo y comunicación.

El objetivo de mi trabajo es involucrar profundamente la comunidad que acoge Manifesta, en este caso Limburg, desde la génesis del proyecto para conseguir que el evento resulte relevante para y consiga el apoyo de la entera comunidad y, sobre todo, para sentar las bases para un sólido desarrollo local que pueda continuar tras acabarse la bienal.

El gobierno local

El primer aliado de Manifesta tiene que ser el gobierno local, pero no solo como escenario y patrocinador del evento, a través de la cesión de espacios y de publicidad por las vías publicas, sino adoptando una lógica de co-producción. Esto es fundamental para que las semillas que se siembran con Manifesta puedan crecer más allá del evento en si: el gobierno local tiene el deber de impulsar el desarrollo local involucrando en el proyecto a empresarios, artistas, escuelas, asociaciones y el conjunto de la sociedad civil. Es importante que haya un coordinador de toda esta red y este podría ser el gobierno local tanto para asegurar continuidad al asunto como porqué es impensable, e inoportuno, que se coordine todo desde Manifesta.

Si el gobierno local ya ha suscrito el programa Agenda 21 sería útil ver cuales sinergias se pueden dar y como puede encajar el macroevento de la bienal en su estrategia, en el caso contrario, Manifesta podría ser una buena ocasión para empezar a elaborar la Agenda 21 de la ciudad.

Las estructuras educativas

Otro organismo publico-administrativo que me parece fundamental involucrar son las estructuras educativas, a cualquier nivel. Según las edades, los medios y el entusiasmo de cada una se pueden implementar programas de estudio, proyectos, talleres, … que acerquen los estudiantes al mundo del arte contemporáneo y/o que traten otros argumentos a través del arte. Estuve recientemente en un importante festival literario británico y vi dos iniciativas en este sentido. En un caso, una escuela local trabajó durante un año como expresar a través de esculturas de papel el tema de la literatura y los libros. Cada clase de la escuela elaboró una escultura y todas ellas fueron expuestas en los espacios del festival. Lo que me pareció particularmente acertado es que no fueron relegadas en una salita donde solo los estudiantes y sus padres hubieron, probablemente, ido a verlas, sino que estaban diseminadas por el festival atrayendo la curiosidad y el interés de cada visitante.  La segunda iniciativa veía implicada a una sola clase y un profesor particularmente iluminado que, previo un profundo trabajo en clase, participó en el festival acudiendo a charlas, teniendo encuentros con escritores, ayudando en las tareas organizativas para entender como funciona el festival desde dentro, hablando con los patrocinadores,….

Los agentes culturales

Considero también importante involucrar a los agentes culturales locales tanto dentro del programa oficial de la bienal, a través de co-producciones de Manifesta con artistas, galeristas y gestores culturales locales, como, y sobre todo, impulsando iniciativas paralelas (una especie de fringe biennale) que se desarrollen antes, durante y después del festival. Estos pueden ser talleres, conferencias, exposiciones, obras de artes escénicas, elaboración de documentales, ciclos de cine, conciertos y un largo etcétera. Por un lado, Manifesta es un evento relevante al que acuden visitantes, periodistas, agentes culturales internacionales y que proporciona un optimo escaparate para el mundo cultural local, por otro lado, Manifesta misma encuentra en el dialogo con el tejido cultural autóctono una oportunidad de enriquecimiento, de perspectivas distintas y novedosas, de mejor entendimiento de la realidad en la que se encuentra. Algunas iniciativas pueden ser de carácter temporal, pero otros pueden transformarse en proyectos más estables que impulsen la creación y el desarrollo de la industria cultural local.

Las empresas

Las empresas locales también tendrían que estar involucradas. Además del patrocinio clásico en dinero o en especie, las empresas pueden sostener iniciativas especificas y que involucren a la entera ciudad como, por ejemplo, un concurso de fotografía sobre un tema concreto abierto a todos. En lo que concierne el sector de la hostelería y del turismo, me parece que Manifesta hasta ahora ha trabajado de forma correcta y que una estrecha colaboración con la oficina de turismo local y las empresas de sector es la vía a seguir.

Las asociaciones

A nivel de asociaciones las sinergias pueden ser muchas y variadas, dependiendo de la especificidad de cada una de ellas y del punto en común con Manifesta. En el festival literario sobrenombrado participaron Amnesty International y Oxfam. La primera tenía una pequeña carpa dentro del festival desde donde sensibilizaba sobre los derechos humano haciendo hincapié en la libertad de expresión a través de charlas con periodistas y escritores. Además lanzó una nueva campaña fotografiando a los autores más mediáticos y conocidos presentes en el festival con una pancarta de la asociación sobre la libertad de expresión. Oxfam recogía libros de segunda manos para distribuirlos luego a bibliotecas, orfanatos y escuelas promocionando la alfabetización en los países en vía de desarrollo. Sinergias de este tipo son muy beneficiosas y útiles para ambas partes: por un lado las asociaciones gozan de visibilidad y tienen la posibilidad de llevar a cabo sus iniciativas, por otro lado el festival goza de buena reputación, y hace algo realmente útil, apoyando a estas asociaciones.

La sociedad civil

Finalmente, hay la sociedad civil, en realidad la que más es relevante involucrar ya que sin el apoyo de la gente, su participación, su entusiasmo, sus criticas, sus aportaciones Manifesta se convierte en un macroevento cultural más, estéril y aislado de la comunidad en la que se celebra y absolutamente inútil en lo que refiere a desarrollo local sostenible. Ya hemos visto como desde el gobierno local, las escuelas, la industria cultural, las empresas y las asociaciones se pueden y deben impulsar iniciativas vueltas a involucrar a la sociedad civil, pero se puede y debe ir más allá. Por primera vez este año, en el ya famoso festival literario del cual he traído tanta inspiración, se ha impulsado un proyecto que me parece estupendo. Con el patrocinio del gobierno regional se organizó una especie de juego-concurso que consistía en 3 momentos de encuentro entre personas, colectivos, micro-asociaciones,… y el publico. Cada encuentro tenía un tema “Integración cultural”, “Protección del medioambiente” y “Dinamización de la comunidad”. Durante una hora, con un publico que pagaba para participar al evento, cualquiera que tuviera un proyecto inherente con el tema objeto del evento podía subirse al escenario y presentar en 5 minutos su idea. Terminadas las presentaciones, el publico votaba el proyecto que le pareciera mejor y el ganador se llevaba 10’000 euros para emprenderlo. Tomando ejemplo de esta iniciativa Manifesta puede desarrollar un proyecto similar alrededor de las temáticas en las que mejor se identifica utilizando además las nuevas tecnologías de comunicación como foros, wikis, blogs,…. No solo involucra a la sociedad civil en Manifesta, sino que participa activamente en la creación de dinámicas de desarrollo local a largo plazo.

La comunicacion

Finalmente, desde un punto de vista comunicativo, considero que Manifesta tiene que abrirse más y, además de asegurarse la cobertura mediática tradicional, investir en las nuevas formas y vías de comunicación buscando la colaboración con blogueros, creadores audiovisuales (por ejemplo, lanzar un concurso para la creación de un video promocional en Internet), diseñadores gráficos (por ejemplo, recogiendo en la web ideas para el merchandising o el cartel), fotografos,…. Eso permitiría a Manifesta convertirse realmente en un evento que va desde lo local a lo global, abierto, participativo e innovador.

¿Qué le parece Directora?

http://cultura-abierta.blogspot.com/2011/05/semana-12-expansion-del-entorno-para-el.html

Los modelos de produccion para proyectos culturales 2.0

La resistencia de la industria cultural tradicional

Internet está revolucionando los modelos de producción en varios ámbitos de la industria cultural especialmente en lo referente al mundo musical, audiovisual y, en menor medida, editorial. Siguen existiendo las majors discográficas y cinematográficas pero se está perfilando otro modelo de creación, producción y distribución de música y contenidos audiovisuales que encuentran en Internet su teatro ideal.

Desde la industria cultural tradicional, como es de esperarse, se opone resistencia a estos nuevos modelos. ¿Cuáles son los motivos? Personalmente creo que hay dos razones principales: una material y la otra psicológica.

La primera es bastante obvia: desde décadas las empresas que se dedican a la música y al cine ganan mucho dinero gracias al monopolio del mercado que les ha permitido hasta ahora inflar los precios y pagar muy bien a muchos profesionales, y no tanto, que participan en todo el proceso de producción y distribución de sus productos culturales.

La segunda es mucho más sutil e implica varios aspectos: miedo al cambio, a la perdida de estatus y de identidad profesional, falta de entendimiento de las oportunidades que brinda la Red, desinformación, ausencia de creatividad y de iniciativa. Estos profesionales, más o menos concientemente, no quieren ver los cambios en acto, las miles de puertas que se abren para todos ellos, solamente ven la cara mala de la moneda, la que compromete y hace bascular los cómodos asientos en las que estaban sentados hasta ahora. Dicho esto, creo que esta actitud, en parte, se puede entender: yo misma antes de empezar este curso desconocía estos nuevos modelos y cuando casualmente me topé con algunas iniciativa de este tipo no entendía muy bien como funcionaba y estaba un poco escéptica. Llevamos toda la vida con un modelo de cierto tipo, que nos han vendido muy bien y que forma parte de nuestra cotidianidad y no es nada fácil cambiar de enfoque y de mentalidad. Muchos menos si trabajas en esto y te sientes amenazado. Pero esto se puede solucionar informándose, descubriendo proyectos innovadores, hablando con personas que ya están involucradas y conocen mejor estos nuevos procesos. La información está en todos los sitios y realmente es cuestión de hacer un esfuerzo, ponerse y participar.

El control de los medios técnicos

Una de las criticas más frecuentes a estos nuevos modelos es que son proyectos amateur y, según una visión tradicional, faltan de las competencias y credibilidad técnicas necesarias para desarrollar un proyecto de alta calidad como pueden garantizarlo los profesionales.

Nada puede ser más lejos de la realidad. Por empezar, muchos productos culturales considerados profesionales tienen una calidad muy baja tanto a nivel de concepto como de realización. Además, si queremos considerar garantía de profesionalidad el hecho de que los “profesionales” implicados tienen estudios y experiencia en el ámbito, la mayoría de los que desarrollan proyectos en la Red han estudiado y trabajado en esto y, ya que tienen mucha pasión pero pocos medios y cada vez menos oportunidades en el mercado laboral, empujan proyectos nuevos a través del medio que le ofrece más posibilidades practicas y creativas, Internet.

Investigando en iniciativas como Malviviendo, Asqueadas, Qué vida más triste y Pony Bravo, resulta evidente que controlan los medios técnicos, tanto sea por estudios oficiales o autodidactas – en la Red hay muchos recursos para aprender a editar un video o montar una pieza musical – , y la diferencia entre profesionales y los denominados amateur es nula. Obviamente hay varios grados de amateur, como hay varios grados de profesionales, eso depende también de las motivaciones de cada uno y de sus objetivos.

En general, considero importante manejar los medios técnicos, pero no creo que eso sea competencia exclusiva de los “profesionales”.

Los factores claves de un proyecto cultural planteado desde la Red

En mi opinión, la cosa más importante, como todo en la vida, es tener mucha motivación para ver tu idea convertida en realidad.

Otro factores que considero fundamental es investigar sobre lo que hacen los demás, descubrir otros proyectos online tanto disfrutando del producto final – una serie o un álbum – como escuchando entrevistas con los promotores, navegando por sus paginas web, metiéndose en foros y redes sociales y hablando con la gente para entender como se han organizado, cuales han sido sus dificultades y como las han superado.

Por otro lado, creo que es importante entender cuales son las exigencias técnicas y de producción que el proyecto requiere y, si faltan conocimientos, aprender como autodidacta y/o abrirse a la colaboración con otras personas que pueden estar interesados en el proyecto, que tienen inquietudes similares pero habilidades distintas y complementarias.

También me parece necesario entender los mecanismos y canales de comunicación y promoción en Internet, tanto si se tienen objetivos empresariales como si solo se implementa un proyecto por curiosidad e inquietud personal. Normalmente, si te expresas a través de un lenguaje artístico quieres compartir tu creación con más gente posible. La Red ofrece muchísimas posibilidades de divulgación y comunicación – sitios web, foros, redes sociales, comunidades online, portales, blogs,… – que permiten ofrecer y promocionar tu producto y empezar a crear una comunidad alrededor de tu proyecto interactuando con aquellas personas que están interesadas.

Finalmente, aunque creo que según los objetivos este podría ser en realidad uno de los primeros puntos a tratar, es pensar como dar sostenibilidad no solo creativa sino económica al proyecto.

Las diferencias entre proyectos musicales y audiovisuales

Los factores claves para plantearse un proyecto musical o audiovisual desde la Red son, a mi forma de ver, iguales.

Las diferencias que veo se refieren a la experiencia y al plantearse un modelo de negocio sostenible.

Creo que en ámbito musical la revolución que suponen los proyecto online está más avanzada: MySpace es una realidad para muchos grupos desde hace tiempo e iniciativas como Spotify demuestran hasta que punto los usuarios estamos cambiando nuestra forma de consumo cultural. En el mundo audiovisual se están moviendo muchísimas cosas – video club online, proyectos transmedia, iniciativas como la de “El Cosmonauta”, series online,… – y las oportunidades que brinda la Red a este sector son a lo mejor incluso mayores que para la musica, pero considero que estamos en un estadio más embrional.

A nivel de modelo de negocio, creo que el sector musical tiene más posibilidades de ingresos alternativos a los derechos de autor, sobre todo a través de los conciertos. Sin embargo, estoy segura que también a nivel audiovisual se pueden encontrar soluciones creativas e innovadoras sin necesariamente esperar que alguna cadena de televisión tradicional compre la serie, con todos los riesgos de independencia que esto conlleva.

http://cultura-abierta.blogspot.com/2011/05/introduccion-en-un-concepto-tradicional.html

Reflexionando sobre la Ley Sinde

¿Qué es la Ley Sinde?

La Ley Sinde es el nombre informal, derivado de la actual Ministra de Cultura Ángeles González-Sinde principal impulsora de la nueva medida,  con el cual se conoce a un apartado particular de la Ley de Economía Sostenible en que el Gobierno propone una serie de cambios que afectan a la Ley de Servicios de la Sociedad de la Información, la Ley de Propiedad Intelectual y la Ley Reguladora de la Jurisdicción Contencioso-Administrativa.

El objetivo es regular los derechos de propiedad intelectual en Internet a través de un órgano administrativo dependiente del Ministerio de Cultura que se llamará Comisión de Propiedad Intelectual y que, previa autorización de los Juzgados Centrales de lo Contencioso Administrativo, tendrà la potestad de bloquear y cerrar páginas Internet que vulneren los derechos propiedad intelectual. 

¿Como funciona la Ley Sinde?

Para que la Comisión de Propiedad Intelectual actúe, debe recibir una denuncia que puede ser de particulares, cantantes, bandas, directores, como de una discográfica, estudio de cine, televisión, o sus respectivos representantes. Tras determinar si hay falta o no, y en el caso que haya, hay dos vías a recorrer:

  • El responsable de los contenidos que supuestamente vulneran la propiedad intelectual o aquellos que hospedan el contenido o aquel proveedor de acceso al que está conectado un servidor que hospeda los contenidos, inclusive quien los publicó, tiene 48 horas para retirar el contenido en cuestión. Esto se hace por medio de una petición en la que no intercede ningún organismo jurídico. 

En caso de no retirarse ocurre lo siguiente:

  • Plazo de 2 días para que se presenten las pruebas del lado de quien demanda y del lado de quien es demandado, que se niega a retirar el contenido.
  • Plazo de 5 días para presentar las conclusiones de las pruebas introducidas por las partes.
  • La Comisión de Propiedad Intelectual tiene un plazo de 3 días para dictar resolución.
  • Tal resolución se presenta nuevamente a un juez quien la autoriza o no. 

o, la segunda via:

  • Acudir a un juez para obtener una orden judicial por medio de la cual se piden los datos de aquel o aquellos que cometen la infracción al proveedor de servicios (generalmente será una empresa de hosting que opere dentro de España) y para que se retire el contenido que vulnera los derechos de propiedad intelectual. Los Juzgados Centrales de lo Contencioso Administrativo tienen 24 horas para autorizar o no. El juez puede negarse si afecta al Artículo 18 apartados 1 y 3 de la Constitución Española.

La norma fue eliminada en el proceso de aprobación parlamentaria del proyecto de ley, sin embargo fue recuperada y aprobada en el Senado gracias a la ayuda del PP y CiU. El 15 de febrero de 2011 fue finalmente aprobada por el Congreso. El 5 de marzo de 2011 fue publicada en el BOE entrando en vigor el 6 de marzo de 2011. A nivel operativo será probablemente activa a partir del verano 2011.

A favor de la Ley Sinde

Los defensores de la denominada Ley Sinde pretenden regular las descargas de Internet de contenidos con copyright en España.

Su principal argumento es que los creadores y los artistas tienen que tener garantizados los derechos de propiedad intelectual de sus obras y poder así vivir de su trabajo. Según las declaraciones tanto de la Ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, principal impulsora de esta nueva medida, como de otras personas que se posicionan a favor de la Ley Sinde el objetivo es lo de prestar una especial atención a las formas de explotación de contenidos culturales surgidas por el desarrollo de Internet garantizando el derecho de acceso a la cultura y las máximas garantías jurídicas para la explotación de los contenidos culturales permitiendo el desarrollo de una industria cultural sostenible que condene las practicas de vulneración de los derechos de propiedad intelectual en España y garantizar así el crecimiento del sector cultural, un sector económicamente significativo que abarca casi el 4% del PIB.

La medida, que prevé el cierre de las paginas Internet que ofrecen gratuitamente, directamente o a través de enlaces, contenidos culturales protegidos con copyright, tiene el apoyo del Gobierno, de la industria cultural tradicional y de numerosos artistas/creadores. La industria cultural no solo apoya la nueva ley sino que desde tiempo pedía al gobierno una “ley antidescargas” que garantizase el respeto de la profesión y el reconocimiento de su aportación económica al país. Está representada por La Coalición de Creadores integrada por entidades como la Sociedad General de Autores (SGAE), la Entidad de Gestión de Derechos de los Productores Audiovisuales (EGEDA) y la asociación de Productores de Música de España, (Promusicae). Dentro de la industria cultural, el más convencido defensor de la Ley Sinde Eduardo Bautista, presidente de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE), que considera que la ley es “amable” en comparación con otras normativas como las de Francia y Reino Unido y que considera que los consumidores tienen que aceptar que vivimos en una economía de mercado garantizada por la Constitución, en la que las cosas tiene un precio y sólo el Estado puede decir que la cultura sea gratis. Otro arduo, aunque menos polémico, defensor es el nuevo Presidente de la Academia de Cine, el productor y distribuidor Enrique González Macho.

Muchos artistas también se han posicionado a favor de la ley Sinde encabezados por el músico Alejandro Sanz que, además de afirmar que “los derechos de los creadores son legítimos”, ha hecho declaraciones contundentes cuales pedir a los que están en contra de la norma que “demuestren que están a favor de los derechos. De los derechos de los niños con Sida en África a tener medicación a su alcance” o afirmar que “los fascistas y los peseteros son ustedes que le impiden a los nuevos talentos tener un futuro”. Otros nombres de la cultura como David Bisbal, Javier Bardem, Javier Marías, Joan Manuel Serrat, Pedro Almodóvar, Alejandro Amenábar, Almudena Grandes, Juan José Millás o Fernando Savater se han posicionado también a favor.

Internacionalmente, a nivel político Bruselas está elaborando el Acuerdo comercial anti-falsificación o ACTA (Anti-Counterfeiting Trade Agreement), un gran tratado internacional que busca defender las obras protegidas por copyright así como acabar con la falsificación de bienes físicos. Otros paises europeos también han elaborado sus medidas, la más dura y controvertida siendo la ley Hadopi, aplicada en Francia. EEUU es, según recientes documentos proporcionados por Wikileaks, la gran potencia, tanto a nivel político como comercial, que ha empujado la ley Sinde.

En contra de la Ley Sinde

Desde la presentación del anteproyecto de la denominada Ley Sinde, muchas han sido las voces que se han manifestado en su contra: usuarios – un termino bastante vago que incluye desde blogueros, creadores en Internet, periodistas, hackers hasta cualquier persona que utiliza Internet -, asociaciones de consumidores, periódicos, partidos, abogados, representantes de la industria cultural más innovadora y artistas y creadores.

Internet, con la ayuda de las redes sociales, ha sido el teatro de numerosas movilizaciones sociales que han dado lugar a varios sitios web como sindegate.net, hacktivistas.net – recientes autores del “Manual de desobediencia de la Ley Sinde” y conectados con el potente grupo de hackers Anonymous –  o nolesvotes.com, a un manifiesto por los derechos en Internet y a manifestaciones en la calle en contra de la nueva medida.

Dentro de los que están en contra de la Ley Sinde existen varios grados de oposición, pero hay unos puntos en los que todos coinciden.

Una de las mayores polémicas gira en torno al papel del juez en el proceso del cierre de páginas web. Desde el principio, la norma preveía la creación de una Comisión de Propiedad Intelectual que sería la encargada de vigilar y denunciar las páginas que supuestamente cometen violación de derechos de autor. La redacción original de la ley Sinde permitía a la Comisión exigir a las operadoras toda la información sobre los sospechosos, investigar el caso y decidir las medidas a tomar. El único papel del juez era el de certificar que las sanciones impuestas no vulneraban ningún derecho ni libertad del acusado. Al Partido Popular le parecía que esta ley no ofrecía suficientes garantías judiciales y votó en contra en su primer trámite en el Congreso. Sólo hizo falta un pequeño cambio en la redacción de la ley para que el PP aceptase resucitarla en el Senado en forma de enmienda. El citado cambio volvía a recurrir a la figura del juez, en esta ocasión para que diese su consentimiento a la exigencia de datos a las operadoras. El hecho de que la denuncia y el propio hecho de determinar si hay falta se hace por una vía administrativa (es decir, un organismo del gobierno) y no por la vía judicial (es decir, una decisión hecha en juzgado, por jueces) conlleva que se vulnera el derecho de libertad de expresión y que la actuación del juez en todo el proceso se limita al derecho de autorizar o no aquello que la comisión determinó sin que esté realmente involucrado durante el desarrollo del proceso mismo.

Otro problema de la Ley Sinde es su origen ya que documentos de Wikileaks revelaron que se gestó y redactó a partir de fuertes presiones de lobbys estadounidenses representantes de las industrias audiovisuales.

El tercer gran problema de la Ley Sinde es su falta de claridad con respecto a sus límites. Gran parte de la discusión se ha centrado en la necesidad de regulaciones que impidan que, por medio del internet, algunas personas se lucren con el trabajo ajeno. El problema es que no es claro qué se penalizará y qué no.

Otro problema que emerge con fuerza es que esta ley entorpece el sector tecnológico-cultural español limitando la creación de nuevos modelos de negocio culturales basados en la Red y sus oportunidades, llegando a ralentizar el desarrollo y la innovación económico y cultural del país para proteger un tipo de industria cultural obsoleto incapaz de encontrar alternativas sostenibles, eficaces y asequibles de acuerdo con las nuevas necesidades del publico y sus usos sociales. Se considera entonces que es una ley que obedece a criterios empresariales y desatiende los derechos de los internautas.

Estos problemas han sido destacados por todos los opositores a Ley Sinde dentro de los cuales encontramos a asociaciones como FACUA, periódicos como 20minutos, partidos políticos como Izquierda Unida, Unión Progreso y Democracia, Ciudadanos y el Partido Pirata. Varios abogados especializados en propiedad intelectual como David Bravo, Javier de la Cueva, Carlos Sánchez Almeida y David Maeztu han expuesto también públicamente sus opiniones sobre la ley Sinde.

El grupo Hacktivistas.net, junto a la editorial Traficantes de Sueños y el periódico Diagonal, han creado el Manual de Desobediencia a la Ley Sinde, un texto que resume las posibilidades que la Red ofrece para “evitar la censura” y que quiere destacar como “esta ley nace muerta”.

También son muchos los creadores que están en contra de la ley Sinde, ya sea por considerarla insuficiente o inefectiva o innecesaria. Los autores que han alzado la voz contra la ley Sinde van desde los músicos copyleft hasta Santiago Segura, Andreu Buenafuente o Arturo Pérez-Reverte.

Figura destacada de los opositores es la de Alex de la Iglesia que, si inicialmente manifestó su apoyo a la polémica norma, tras la agitación que se produjo en Internet por su posible aprobación quiso conocer el tema más en profundidad y tras reuniones con algunas destacadas figuras de Internet para hablar sobre las oportunidades que presenta la Red manifestó su cambio de postura. Su posición lo llevó a dimitir como presidente de la Academia de Cine .

¿A favor o en contra? Reflexiones personales

El tema de los derechos de propiedad intelectual en Internet me parece delicado, complejo y muy nuevo y considero que, más allá de posiciones ideológicas y de defensa de intereses personales, pocas son las personas que pueden expresarse sobre el tema con conocimiento de causa. Sin embargo intentaré, según mi visión del mundo y las lecturas que he hecho, dar mi opinión sobre el tema, teniendo en consideración que tengo varias dudas al respecto y que mi posición quiere ser muy pragmática y poco ideológica.

Que nos guste o no, vivimos en un mundo regido por la economía de mercado en el que el dinero es la principal forma para obtener e intercambiar bienes y servicios. Sobre todo desde el estallo de la crisis mundial en 2007, es evidente que nuestro modelo económico, y social, necesita de reformas radicales que abarcan todos los sectores para garantizar a los seres humanos una vida digna y completa. Sin embargo, actualmente nos encontramos en una fase de transición en la que, aunque empiecen a emerger nuevas formas de organizar la sociedad y el trabajo y se recuperen valores fundamentales como la participación, la cooperación, la puesta en común,… que Internet ha potenciado, la estructura económica sigue obedeciendo a las leyes del mercado y, a menos de tomar decisiones radicales como por ejemplo vivir en comunas autosuficientes, todos tenemos que convivir con estas. Por estas razones creo que actualmente sigue siendo correcto pagar por la cultura. A menudo en ámbito cultural, las personas trabajan como voluntarias ya que se sabe que es un sector con poco dinero – aunque no sea verdad porque circula mucho dinero pero, como en otros sectores, siempre es una élite restringida la que se divide el pastel – y que los que quieren trabajar en cultura tienen una alta motivación personal entonces están dispuestos a aceptar sueldos muy bajos, o nulos, para poder trabajar en lo que le gusta. Me he encontrado muchas veces en esta situación y a lo largo de los años mi visión ha cambiado: si antes lo aceptaba y justificaba, ya no por que las personas que trabajan en cultura son a menudo muy preparadas, hacen lo que hacen con pasión y esto conlleva un nivel de compromiso y responsabilidad muy altas y tienen que pagar el alquiler a finales del mes como todo otro trabajador. Creo entonces que es importante atribuir un valor monetario, y no solo ideológico y simbólico, a la cultura ya que desafortunadamente es todavía un baremo importante en nuestra sociedad.

Dicho esto, creo que son una vergüenza las ganancias de algunas industrias culturales que durante años han tenido la hegemonía de sus respectivos mercados, como las major discográficas y cinematográficas estadounidenses. Considero positivamente y justas alternativas como Spotify o Netflix a través de los cuales se puede acceder a contenidos culturales de cualidad con precios asequibles.

El intento de la Ley Sinde de proteger una industria obsoleta denota el miedo al cambio, a la innovación, a una sostenibilidad  cultural real y a la pluralidad y revela la debilidad del país de resistirse a presiones comerciales y políticas exteriores. Me parece además inadmisible que un órgano administrativo cual es la nueva Comisión de Propiedad Intelectual tenga tanto poder. Dicho esto, en mi opinión en la practica esta nueva ley no tendrá ningún valor y aplicación por lo complejo que son las practicas de cierre o bloqueo, por la rapidez con la que se pueden reabrir paginas cambiando de servidor/nombre/IP, por la notoria lentitud de la burocracia comparada con la vitalidad de la Red. Así que, como dicen los de hacktivistas.com, es una ley que nace muerta.

http://cultura-abierta.blogspot.com/2011/04/semana-10-propiedad-intelectual-y.html