Las posibilidades y las reglas de crowdfunding

El tema de la financiación es, a mi forma de ver, el más delicado y complicado para cualquier proyecto cultural: lo es para los proyectos “analógicos” y sigue siéndolo, no obstante las nuevas modalidades de financiación que la Red hace posibles, para los proyectos 2.0. Las lecturas y los casos prácticos vistos a lo largo del curso, y especialmente durante esta semana, lo demuestran y sinceramente creo que, a pesar de los esfuerzos, la sostenibilidad económica es el aspecto más critico de los proyectos culturales 2.0, sobre todo de los proyectos medios y pequeños y sobre todo en la cultura latina (Italia, Francia, España, Latino America,…) con respecto a la cultura anglosajona. Sin embargo, las cosas se están moviendo y el crowdfunding es una herramienta de financiación que está paulatinamente cogiendo peso en España como demuestran la creación de plataformas como Verkami, Goteo o Lánzanos y el éxito de proyectos como “El Cosmonauta”.

Las bases necesarias, aunque no necesariamente suficientes, para que el crowdfunding tenga éxito son:

una idea buena y sólida y la capacidad de explicarla de forma clara, concisa y atractiva – lo que se denomina “elevator’s pitch”, aunque yo considero que, si bien el concepto que está a la base de esta técnica es muy útil y universal, su practica tal y como se propone en los artículos se aplica a la cultura americana y poco a la cultura española donde necesitas tiempo y construir relaciones personales antes de proponer un proyecto ya que no es tan abrupta y directa.

transparencia radical con respecto al entero proyecto – producción, financiación, distribución, difusión.

la capacidad de crear una comunidad participativa, dinámica y entusiasta alrededor del proyecto.

Para garantizar a los crowdfunders estas condiciones y para que el proyecto tenga, por lo menos idealmente, continuidad y sostenibilidad en mi opinión es fundamental planteárselo en etapas y definir cuales son las necesidades de cada una de ellas. Esta actitud no es determinista y no limita mínimamente la apertura y la evolución de un proyecto enfocado bajo el prisma de la innovación abierta, pero obliga a los impulsores de la iniciativa a profundizar en todos los aspectos, investigar las reales posibilidades de éxito, enfrentarse con retos y problemas insospechados, dar coherencia a todo el proyecto. Ya se sabe que los planes son hechos para ser cambiados, pero es importante partir con un proyecto contundente y trabajado que podrá y deberá luego evolucionar hacia territorios inexplorados.

El ejemplo de “El Cosmonauta” me parece el ejemplo perfecto de un proyecto bien enfocado. Lees su “The Plan” y, aunque te puede parecer más o menos interesante a nivel artístico, el proyecto te inspira confianza y lo entiendes en su totalidad. Enseguida sabes que sus impulsores lo han trabajado en profundidad, han pensado en todos lo detalles y tienen claro cuales son sus necesidades y lo que pueden ofrecer. Aunque en este caso se tarta de un proyecto “finito” considero que la actitud y la forma de proceder tiene que ser similar para un proyecto “in progress”.

http://cultura-abierta.blogspot.com/2011/06/semana-15-financiacion-20.html

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